“Con el Motocross me volví a sentir completamente feliz”

Luego de 76 días de haber perdido su brazo izquierdo en un accidente de tránsito, luego de haber estado muy cerca de la muerte, Alberto Zapata Bacur, “El Wey”, dio una lección de vida a todo el deporte motor especialmente al mundo del Motocross.

El 15 de noviembre el piloto de la provincia de San Juan tuvo un accidente en su auto, en la Ruta 40. El hecho podría haber tenido consecuencias fatales, pero una doctora que también conducía por esa zona pudo llegar para asistir a los heridos. La peor parte la tenía “Wey”, a quien se lo pudo conservar con vida pero fue inevitable la amputación de su brazo izquierdo. Increíblemente, en menos de tres meses, el fin de semana del 30 y 31 de enero de 2021 el piloto volvió a alistarse en un partidor. Fue en San Agustín, en categoría Junior. “Me volví a sentir completamente feliz”, dijo a El Podio Sur.

En días en que las pantallas de televisión se han vestido de luto por hechos realmente tristes, el joven de San Juan es todo un ejemplo con un mensaje poderoso: nunca está todo perdido, siempre se puede, siempre se debe luchar.

“La verdad que muy feliz con la carrera que tuve en San Agustín, más que competencia lo mío fue una participación porque correr con un solo brazo no es fácil pero le pusimos las mejores ganas. Disfruté cada momento de ambas carreras. Pasó de todo, obviamente, como pasa en una carrera. Feliz de poder estar en un partidor nuevamente, disfrutando y viviendo sobre todo, creo que de eso se trata la vida, de vivir cada momento, disfrutar cada momento y salir adelante luchando por lo que uno sueña. Hay que luchar día a día para tratar de lograr lo que uno sueña, así es como voy viviendo a pesar de la amputación de mi brazo así que realmente feliz de haber podido participar de tan linda carrera”, comenzó expresando el piloto sanjuanino.

Pasó San Agustín, pasó una gran prueba de fuego en la que demostró que también se puede correr con un brazo, aunque, claro está, la velocidad es otra. La pregunta es cómo seguirá su carrera deportiva. En este sentido, sostuvo: “La verdad que quiero seguir corriendo, voy a seguir entrenando, me voy esforzando día a día, todo me cuesta muchísimo más pero lo voy a seguir intentando hasta que encuentre el límite, el punto final. Después continuaré en el ámbito del motocross de alguna manera, con alguna escuelita, teniendo pilotos, un equipo, organizando carrera, lo que Dios mande. Por ahora quiero seguir entrenando para estar participando y corriendo”.

Para “Wey” todo es Motocross, su mente, su corazón, sus días. “Gracias a Dios la pandemia ha estado medianamente controlada y la actividad deportiva no paró tanto, solo algunos meses. Estoy dando clases de Motocross en la tarde, por la mañana entreno yo, ya sea físicamente o arriba de la moto. Podríamos decir que mi vida sigue siendo todo Motocross”.

“Cuando fue el accidente, nunca pensé que tan rápido iba a volver a estar en la moto. De todas maneras nunca pensé que iba a ser imposible, siempre pensé que iba a ser posible y estaba convencido de trabajar por ello. De hecho, eso es lo que hago día a día. Cuando me subí por primera vez a la moto fue como que pude dormir, pude estar completo, y ni hablar cuando pude estar en un partidor, ahí volví a ser feliz completamente. Eso es lo que deseo todos los días para ser feliz. Sin dudas que la carrera de San Agustín fue de las mejores carreras de mi vida, me volví a sentir completamente feliz”, finalizó.

“Wey” con su Escuelita de Motocross.

"Wey" con su Escuelita de Motocross.